Persistencia de Hypnos - I

 

 

 

Máquina vehemente, acuciosa,
que devuelves pronto al escenario
el rostro radïante en que se posa
un vuelo acaudalado: el sueño vario.
Piel contigua o remota nebulosa,
si en el verbo fracasa lo binario,
el viento, en cifra fértil, ha inclinado
la hierba, empeño múltiple del prado.

Reside así en nosotros el sentido:
la profusión de citas en el agua
indiferente, irisa la onda y fragua
el turbio tornasol de lo que ha sido;
pero que una sola imagen pueble
con vocación unánime, indeleble,
el cauce hasta la última premura,
es demora de amor, orza que cala y perdura.