Ahora que la vida se retira…

 

 

 

Advierte la caducidad y exhorta, en el sentido de Rilke, a una distinta asunción del tránsito




Ahora que la vida se retira
y la bajamar no hace cicatrizar la arena,
âhora que el tribunal de los vientos la condena
a disipar la calma y a registrar su ira,

en lozana lisura desnuda la mentira
un rictus que interrumpe la constancia serena
del labio fértil, del primor que almena
el instante que tienes por la vida, y que expira

librándote al eterno, tantálico tormento
–si inverso– de la ausencia. La terca estalagmita
de la identidad niega en aumento

el tránsito sutil en que se agita,
fuera, en la urdimbre ubicua y fraterna,
la hebra que involucra y que consterna.