El caleidoscopio

 

 

 

 A Giorgio, en su onceavo cumpleaños




Mira: en el juego de estos cristales
duermen tus coloridos animales.

Si a la luz los despiertas, los revelas
al mundo alucinado donde rielas.

Si en esta tierra pierdes el camino,
en el caleidoscopio está el destino.

Tu absorta mirada es el vigía
que intuye y guarda toda fantasía.

No temas lo fugaz y lo cambiante:
corta allí la fijeza del diamante.

Si imposible se muestra “abracadabra”,
la tozudez imita de tu cabra.

Recuerda que, proteico, en tu risa
está el color que todo lo hechiza.