Afasia

 

a Arturo, enfermo

 

Abierta prisión de lo que crece
sin nombre en la patencia de las cosas,
isla del mismo mar en que perece
lo tangible, entre voces presurosas;
inmóvil, un teatro aún más cruel que ese
pliegue en cada sílaba que acosas,
se apaga, y sustrae en cada actor
trozos de equidistancia a tu ecuador.