Abstraída se obstina la mirada...

 

 

Al primer poema de Verónica Josefina Vittori



Abstraída se obstina la mirada:
de tan limada, pura y contenida,
sólo asume la luz que se elucida
en el páramo justo de la nada;

y en esa faz de altura acrisolada,
se cultiva hialina y olvida
la transitoria rosa, ahora arecida:
la prenda del amor consubstanciada.

Aquí el dolor conoce, y evasiva,
si se eclipsa aterida, ya fenece;
si se ensimisma y otra alba sueña,

aturdida despierta y deriva
en la luminiscencia nueva, y crece,
y en ella se alucina y se empeña.